Hola, Dios los bendiga.
Esto es lo que dice el libro "El Diluvio del Génesis" por Henry Morris, Ph.D Hidrología, y John Withcomb Th.D, Teólogo:
La hostilidad de los actualistas modernos hacia el catastrofismo geológico en general y, en particular, hacia el concepto de un diluvio universal, es un fenómeno extraordinario del pensamiento científico contemporáneo. A pesar del hecho de que la observación real de los procesos geológicos está estrictamente limitada a los que actualmente están en actividad, los actualistas han dado por supuesto que estos mismos, y únicamente éstos, actuaron en el pasado y por lo tanto deben aplicarse al estudio de los orígenes. De esta manera presumen estar hablando con seguridad acerca de asuntos que pueden ser entendidos de manera adecuada únicamente a la luz de la revelación de Dios en las Escrituras. Las evidencias geológicas a favor del gran Diluvio son ignoradas, y aun la posibilidad de que semejante catástrofe haya ocurrido en el pasado es descartada sobre la base de un razonamiento filosófico a priori.
L. Merson Davies, prominente paleontólogo británico, versado en trabajos de campo y en el laboratorio, y por muchos años vigoroso opositor de la teoría de la evolución orgánica, leyó un artículo ante el Instituto Victoria en el que señalaba esta extraordinaria antipatía por parte de los geólogos hacia el tema del Diluvio de la Biblia:
"Aquí, entonces, nos enfrentamos con una circunstancia que no puede ignorarse al tratar sobre este tema..., es decir, la existencia de un marcado prejuicio contra la aceptación de la creencia de un cataclismo como el Diluvio. Deberíamos recordar ahora que, como cosa general, por lo menos. La creencia en el Diluvio de Noé era axiomática, no sólo en la Iglesia misma (tanto católica como protestante), sino en el mundo científico también. Sin embargo, la Biblia permaneció comprometida a la profecía de que, en la época que ella denomina <<los últimos tiempos>>, predominaría una filosofía muy diferente; una filosofía que llevaría a los hombres a considerar desfavorablemente la creencia en el Diluvio y a tratarla como algo refutado, declarando que <<todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creación>> (2 Pedro 3:3-6). En otras palabras, una doctrina de uniformidad de todas las cosas (una doctrina que el apóstol evidentemente consideró como falsa en cuanto a los hechos) reemplazaría a la creencia en cataclismos tales como el Diluvio". 1. [L. Merson Davies, <<Scientific Discoveries and their Bearing on the Biblical Account on the Noachian Deluge>>, Journal of the transactions of the Victoria Institute, LXII (1930), pp. 62-63. Enfasis del autor.]
Davies pasó luego a demostrar cómo esta extraordinaria profecía de Pedro ha comenzado a encontrar su cumplimiento en el último siglo, con las doctrinas del actualismo, como lo establecieron Hutton y Lyell, suplantando las de pensadores anteriores. Al concluir con estas observaciones, Davies dijo:
"Y así, después de dieciocho siglos, hallamos al fin que la profecía se ha cumplido ante nuestros propios ojos; porque, tal como se predijo, aquí es donde hoy se encuentra la oposición a la creencia en el Diluvio. No hay manera de equivocarse en cuanto a la realidad del asunto. Esto nos mira fijamente en la cara. Cualquier individuo que en la actualidad argumenta a favor de la creencia en el Diluvio, enseguida encuentra oposición en cuanto a estas líneas predichas hace tanto tiempo". 2 [Loc cit. Enfasis nuestro.]
El Diluvio del Génesis páginas 178,179 y 180.