S.J.Gould, profesor de Geología en la Universidad de Harvard. De hecho, este último va tan lejos como para acusar a Lyell de especiosidad en sus argumentos, porque dice lo siguiente:
Charles Lyell era un abogado de profesión, y su libro es uno de los alegatos más brillantes jamás publicado por un abogado... Lyell, se baso en dos trucos habilidosos para establecer sus puntos de vista actualistas. En primer lugar, estableció un hombre de paja a combatir ... De hecho, los catastrofistas estaban mucho más centrados empíricamente que Lyell. El registro geológico parece demandar catástrofes: Las rocas fracturadas y contorsionadas; faunas enteras han sido barridas. Para esquivar esta apariencia literal, Lyell impuso su imaginación sobre la evidencia. El registro geológico, argumentaba él, es extremadamente imperfecto y tenemos que interpolar en él lo que podemos inferir razonablemente, pero no podemos ver. Los catastrofistas eran los empiristas tercos de su época, y no apologetas teológicos ciegos a la evidencia. En segundo lugar, el <<actualismo>> de Lyell es una mescolanza de pretenciones. El uniformismo es una afirmación metodológica que tiene que ser aceptado por todo científico, tanto si es catastrofista como si es actualista. Otras pretenciones son nociones sustantivas que desde entonces se han ensayado y dejado de lado. Lyell lo bautizó todo con un mismo nombre e hizo un malabarismo excelente: intentó hacer pasar la pretención sustantiva con el argumento de que se tenía que aceptar la proposición metodológica, a fin de no llegar a <<ver reavivado el antiguo espíritu de especulación, ni el deseo manifestado de cortar, en lugar de desatar pacientemente, el nudo gordiano>> (68) 1975. Gould, S.J <<Catastrophies and steady state earth, Natural History, February, vol LXXX, no, 2.
Sacado de los hombres-simios ¿realidad o ficción? de Malcom Bowden
«Charles Lyell era un abogado, y su libro [Fundamentos de Geología, 1830-1833] es uno de los más brillantes alegatos que jamás haya publicado un abogado.... Lyell se apoyó en verdaderas astucias para establecer su perspectiva actualista como la única verdadera geología. Primero erigió un hombre de paja para demolerlo ... De hecho, los catastrofistas tenían un enfoque mucho más empírico que Lyell. El registro geológico parece desde luego demandar cataclismos; las rocas están fracturadas y contorsionadas; hay faunas enteras que han sido aniquiladas. Para evitar esta apariencia literal, Lyell impuso su imaginación sobre la evidencia. El registro fósil, argumentó él, es extremadamente imperfecto y hemos de interpolar en él lo que podemos inferir de manera razonable pero no podemos ver. Los catastrofistas eran los tenaces empiristas de su época, y no unos ciegos teólogos apologistas.»
Gould, Stephen Jay. «Catastrophes and Steady-State Earth»,
Natural History, febrero de 1975, págs. 16-17
https://sedin-notas.blogspot.com/2008/07/minti-lyell-un-poquito.html